Una decisión que no se toma en un día
Es normal ir y venir durante meses. Un día lo ves clarísimo y al siguiente encuentras mil motivos para lo contrario. No es indecisión: es que la decisión toca muchas partes de tu vida a la vez.
Preguntas que ayudan a decidir
- ¿Qué echo de menos exactamente: personas, lugares o una versión de mí?
- ¿Qué perdería si vuelvo? ¿Y si me quedo?
- ¿Estoy yendo hacia algo o huyendo de algo?
- ¿Qué parte de la decisión depende de otras personas?
- Si me equivoco, ¿tiene marcha atrás?
Si ya has vuelto: el regreso también cuesta
Mucha gente se sorprende de que volver cueste tanto como irse. Has cambiado, tu ciudad también, y no siempre hay espacio para contar lo que viviste fuera. Tiene nombre: choque cultural inverso.
Cómo te puedo acompañar
- Ordenar los motivos y separar lo que sientes de lo que temes.
- Hablar con las personas implicadas sin que la conversación se convierta en una discusión.
- Preparar el regreso o el quedarte, para que no sea solo aguantar.
- Si ya has vuelto, aterrizar a tu ritmo.
Cuándo conviene otro tipo de ayuda
Si la duda o el regreso te generan un malestar muy intenso o duradero, te orientaré para que te atienda un profesional sanitario.